Desde el norte peninsular, al calor de san Juan de Ávila

El lunes por la tarde hubo expedición vasca y al día siguiente otra asturiana

Con motivo del Año Jubilar que Almodóvar del Campo celebra desde el pasado mes de mayo en honor a san Juan de Ávila, el doctor de la Iglesia universal nacido en esta población de ciudadrealeña, esta semana se ha dado acogida a dos importantes peregrinaciones llegadas desde el norte peninsular.

De esta manera, el lunes 1 de julio recalaban por la tarde algo más de medio centenar de personas, en su mayoría jóvenes estudiantes de Secundaria, llegadas desde el País Vasco, que tuvieron tiempo de recorrer todas las sedes jubilares junto al voluntariado de Vocatio e, incluso, de cenar en el cerro de Santa Brígida, gracias también a la colaboración de una hermandad local y de pernoctar en el campo de fútbol municipal.

Javier Moreno, el párroco que presta servicio sacerdotal a numerosas iglesias al norte de la provincia Burgos, muy cerca de Bilbao, en donde también estuvo viviendo, mostraba meses atrás su inquietud por evitar que el verano para los jóvenes “no fuese un tiempo de vacío, sino que sirva para encontrarse con el Señor”.

Algo que acabó desembocando en esta peregrinación de profundo sentimiento religioso, para conocer una de las figuras eclesiásticas más grandes de todos los tiempos como es san Juan de Ávila. Este año se conmemora precisamente el 450º aniversario de su muerte y el 50º aniversario de su canonización, estableciéndose en la ciudad que le vio nacer como argumento de jubileo ‘Un nombre para siempre’.

Interior de la ermita de Santa Brígida, en la tarde del lunes

Interior de la ermita de Santa Brígida, en la tarde del lunes

Moreno, que ejerce el ministerio sacerdotal desde hace seis años, no había estado antes aquí y se mostraba encantado de conocer ‘in situ’ la figura de san Juan de Ávila, en una peregrinación cuyo objetivo “es que Cristo, a través de este santo nacido en esta tierra, patrono del clero español y doctor de la Iglesia, mueva los corazones de los jóvenes”.

De hecho, además, entre los peregrinos se encontraba algún seminarista que va a entrar en San Sebastián, de manera que “como él [san Juan de Ávila] es el patrón del clero, pues que suscite vocaciones entre ellos y entre muchas personas que les conozca y les vea, porque da alegría ver a los jóvenes rezando y que son piadosos y que son el presente y el futuro de la Iglesia”.

Emilio Velillas, zaragozano que vive la fe en Barakaldo, en la comunidad del Camino Neocatecumenal de Nuestra Señora del Carmen, ha sido el entusiasta artífice de este viaje hacia el jubileo avilista almodovareño.

Ratificando las palabras del sacerdote acerca del fin perseguido, el hecho de que fuera Almodóvar del Campo uno de los lugares elegidos, obedecía a “buscar un lugar donde se hiciera presente el amor de Jesucristo, que es algo que se puede encarnar en un santo y como en el caso de san Juan de Ávila confluyen varias efemérides, además del Año Jubilar, por eso estamos aquí”.

La peregrinación vasca, paso a paso

La agenda se abría pasadas las cinco de la tarde en lo alto del cerro de Santa Brígida, en el interior de cuya ermita, pudieron asistir a la primera experiencia de recogimiento, introducida por una de las guías de Vocatio que les acompañó, durante todo el recorrido, así como por uno de los audiovisuales que en cada sede introduce al peregrino en la experiencia vocacional y de testimonio que ofrece este Año Jubilar.

Ya en el casco urbano, pasaron a la capilla de san Juan Bautista de la Concepción, donde el examen de conciencia fue la clave de esta otra estancia, previa al acto de reconciliación que luego iba a anteceder la celebración eucarística vespertina en el templo parroquial.

En la capilla de san Juan Bautista de la Concepción, en la tarde del lunes

En la capilla de san Juan Bautista de la Concepción, en la tarde del lunes

La expedición hubo de dividirse en dos grupos para poder adentrarse con todo el recogimiento necesario y poder alcanzar a comprender, asimismo, la trascendencia de la experiencia que vivió en primera persona san Juan de Ávila refugiándose en la oración a Dios en el interior de la cueva de su Casa Natal, algo de lo que ahora se conmemoran 500 años.

Así se alcanzaría la velada de la cena, que se quiso compartir de nuevo en lo alto de Santa Brígida para, aprovechando las impresionantes vistas nocturnas, el ambiente no tan cálido de la jornada y la cercanía al lugar donde la santa sueca también intercedió para la concepción de Juan, poder celebrar con todo el sentido de la fe la gracia de la vida. La Hermandad de Jesús Rescatado, Nuestra Señora de las Mercedes y Niño Jesús contribuyó a que la experiencia dejase también el mejor sabor de boca.

Desde Asturias al día siguiente
La expedición asturiana del martes, ante el presbiterio del templo parroquial

La expedición asturiana del martes, ante el presbiterio del templo parroquial

Y apenas transcurridas escasas horas de que retomase su camino la peregrinación vasca, que durmió en las instalaciones deportivas municipales, llegaba a la localidad otro autobús desde el norte, aunque esta vez de tierras asturianas.

Su agenda, más apretada, se prolongó entre el mediodía y la hora de la sobremesa, pero fue también de gran hondura en cuanto a la religiosidad de la experiencia, por parte de otro nutrido grupo de estudiantes de Secundaria. El templo parroquial, donde asistieron a la eucaristía y la Casa Natal de San Juan de Ávila fueron las sedes en las que se ganaron el jubileo.

Los jóvenes asturianos, en el patio de la Casa Natal de san Juan de Ávila

Los jóvenes asturianos, en el patio de la Casa Natal de san Juan de Ávila

Para poder peregrinar, la Parroquia de Almodóvar del Campo tiene habilitadas varias vías de contacto, como el correo electrónico hola@vocatio.es o llamando al teléfono 663 274 061, así como en mensaje por redes sociales en los perfiles de Vocatio.

Visitando el martes la capilla parroquial del Santísimo

Visitando el martes la capilla parroquial del Santísimo